2025 | Dir. Christian Gudegast | R | 144 mins. | Lionsgate

En 2018, el guionista Christian Gudegast (London Has Fallen) debutó como director con un passion project de su autoría que, claramente, estaba influenciado e inspirado por otras grandes dentro de la categoría de “ladrones y policías en Los Ángeles” –específicamente– Heat (1995). Lo que hizo que su opera prima resaltara y evadiera (en parte) las comparaciones que podrían acusarla (y encasillarla) de ser un “copy/ paste” inferior, fue el enfoque brusco que Gudegast le prestó a la premisa, la burda y vulgar macharranería con la que delineó sus personajes y cómo logra –al final– alejarse del pie forza’o que toma prestado para convertir la película en “su propia cosa”. ¿El título? Den of Thieves.

Este singular estreno de enero fue un éxito moderado en taquilla que se negó a morir una vez llegó a horario prime time y estuvo disponible en las plataformas de streaming. Tras varios años de re-transmisiones, Den of Thieves generó un “seguimiento de culto” entre quienes disfrutaron del extraño encanto que emanó de este vehículo de acción protagonizado por Gerard Butler (300) y O’Shea Jackson Jr. (Straight Outta Compton).

Luego de varios retrasos durante su producción, la saga criminal de “Big Nick” y “Donnie” ve la luz y continúa en Den of Thieves 2: Pantera, el primer estreno comercial del 2025.

En esta secuela, se reanuda la búsqueda de “Donnie” por parte de “Big Nick” luego de los sucesos de la película anterior. Cuando “Big Nick” recibe una pista sobre el paradero de “Donnie”, viaja a Francia y se adentra en el mundo de la mafia siciliana y el robos de diamantes.

Dejando atrás el aesthetic urbano de la original, Pantera cambia su mood visual por uno “europeamente” exótico, dando paso a que el tono de la película también cambie de “caótico” (la primera) a “estiloso” en esta segunda vuelta. Otros que se permiten explorar nuevas dimensiones en sus roles son Butler y Jackson Jr. como “Big Nick” y “Donnie”, respectivamente.

Al estar ahora como “pez fuera del agua”, con relación a su hogar, posición y moral, Butler interpreta a un “Big Nick” más sosegado, pero igualmente temerario. La trama de Pantera le da espacio para mostrarse vulnerable luego de perderlo todo, logrando que el espectador llegue a sentir empatía por él (cosa que nunca sucedió –ni iba a suceder– en la anterior). De igual forma, Jackson Jr. tiene la oportunidad de hacer que “Donnie” no sea solamente “la mente maestra tras bastidores” y que se destaque como líder y estratega de su banda de ladrones.

Del mismo modo que con “Big Nick”, Pantera apuesta por desarrollar más a “Donnie”, abundando en las motivaciones e intenciones detrás sus atracos. La dinámica expandida entre ambos ES el mayor acierto de Pantera y donde sobresale considerablemente comparada con la original, haciendo que su bromance no tenga nada que envidiarle al de “Toretto” y “Brian” en Fast Five (2011). El guion de Gudegast da paso a que ambos actores interpretan versiones variadas de sus personajes sin traicionar su esencia y que dicho “cambio” fluya orgánicamente con su progreso en la historia.

Que Pantera no sea tan efusiva y straightforward como la primera no quiere decir que no cumpla con su cuota de acción. Es ahí que Gudegast –nuevamente detrás de las cámaras– demuestra que sabe lo que hace y que lo que hace, lo hace bien. Entre las gratas secuencias que muestran la elaboración y ejecución del robo al “World Diamond Center”, una persecusión en la riviera Franco-Italiana y los giros inesperados que ocurren cerca del final, hacen de Pantera una película promedio mejor de lo que tiene derecho a ser.

Aunque no reinvente la rueda o sea considerada como “derivada” de trabajos superiores, lo cierto es que Christian Gudegast se trae algo entre manos con su ahora franquicia y lo que está logrando, hasta el momento, le está resultando. Su voz cinematográfica está siendo distintiva y sus Den of Thieves están pautando la “calidad” en lo que a un estreno de enero se refiere.

Así que, si no pueden darse la vueltita por el cine, hagan lo mismo que con la primera y NO la dejen en el olvido una vez llegue a sus televisores, porque de haber una tercera (o cuarta o quinta), no quiero tener que esperar siete años para verla.

Al menos en el cine, el 2025 arrancó por buen camino.

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