Históricamente hablando, enero ha tenido la distinción de ser un mes bastante infame en lo que a películas se refiere. Por lo general, durante los primeros 31 días del año los estudios sueltan aquellas producciones a las que no le tienen mucha fe o cuya calidad es “cuestionable”.
Afortunadamente la narrativa de esto ha ido cambiado con el paso del tiempo y hoy por hoy –desde principios de año– debutan estrenos variados e igualmente esperados tanto en cines como en plataformas de streaming y desde este mes podremos encontrarnos con: propuestas originales de horror (Primate, Send Help), ciencia ficción (Mercy), colaboraciones primerizas dirigidas por un boricua (The Wrecking Crew), dupletas probadas (The Rip), relanzamientos de franquicias (Return to Silent Hill), nuevos vehículos protagónicos de estrellas de acción (Greenland 2: Migration, Shelter) y una de las secuelas más esperadas de todo el año (28 Years Later: The Bone Temple).
¿Qué tal estuvieron? Aquí les comparto mis reacciones de lo que tuve la oportunidad de ver:
Primate
2026 | Dir. Johannes Roberts | R | 89 mins. | Paramount Pictures
Corre y corre con chimpancé descontrola’o.
Casi siempre, el primer estreno comercial del año es una película de terror y el 2026 no será la excepción a esta regla no-escrita. El requisito en esta ocasión lo cumple Primate (2026), un divertido sal pa’ fuera en el que un chimpancé mascota, llamado “Ben”, se desacata hasta el tuétano luego de contraer rabia.
Desde que Primate empieza te deja saber el tipo de película que es y no aspira nada más que al sangriento vacilón. El director Johannes Roberts (47 Meters Down) se encarga de marcar to’ los check marks que tanto disfrutamos del género y los emplea de forma efectiva, incluidos los diálogos malos, las decisiones estúpidas por parte de los protagonistas, el humor no-intencionado y –por supuesto– las secuencias que nos provocan tensión dentro del escenario de tener suelto a un simio algarete desmembrando a medio mundo.
También, vale la pena resaltar la combinación de efectos prácticos y digitales que le dan vida a “Ben”, junto a la interpretación del actor especialista en movimientos, Miquel Torres Umba. Hacen ver sumamente creíble al primate titular y también ayudan a exaltar la vibra retro de la producción; en adición a la banda sonora que evoca sonidos ochentosos y el explícito sadismo en el que se regodea (en el buen sentido).
Primate es el tipo de película que pide ser vista en una sala de cine llena de personas reaccionando y gritándole a la pantalla, ya que entretiene demasiado mientras busca “asustarte”. Probablemente se te olvide que la viste una vez se acabe, pero en lo que, te garantiza un ratito lleno de sustitos y risas. Créanme cuando les digo que capeaL el mood que emana de esto pa’ arrancar el año es más que válido.
Si le dan el break, me dejan saber cómo les fue.
Greenland 2: Migration
2026 | Dir. Ric Roman Waugh | PG-13 | 98 mins. | Lionsgate / STXfilms
Más espectáculo y menos corazón.
Greenland fue una de las sorpresas más gratas que trajeron aquellos infames días de encierro en 2020. Con situaciones creíbles dentro de las circunstancias, actuaciones decentes por parte del elenco y la acertada decisión de que el “desastre” no opacara el valor humano, lo que parecía ser otro desechable “B-movie” destinado al olvido resultó ser un efectivo thriller de supervivencia enfocado en las vicisitudes que atravesó la familia protagónica de cara al fin del mundo. Cinco+ años después llega Greenland 2: Migration (2026) a retomar la historia de los “Garrity” y lo que prometía ser otro capítulo enfocado en la vulnerabilidad humana ante una debacle post-apocalíptica pasó a ser un ejercicio dominado por la cacofonía visual.
En esta ocasión, “John”, “Allison” y “Nathan”, deberán abandonar la vida que construyeron en el búnker de Groenlandia y embarcarse en un viaje a través de Europa para encontrar un nuevo hogar, mientras se enfrentan con desastres naturales, meteoritos, asaltos e incursiones paramilitares en el camino.
Se la puedo dar en parte al director Ric Roman Waugh (Greenland) por querer ampliar el alcance de su propuesta y tener más “con qué jugar”, incluyendo un mayor presupuesto y su llanita inclusión de geopolítica e inmigración, pero todo el espectáculo parcialmente entretenido que logra en esta secuela es a expensas de las dinámicas interpersonales de los “Garrity”, lo cual fue la fortaleza más grande de la anterior. Aunque la química entre el Rey de Enero™, Gerard Butler (300), y Morena Baccarin (Deadpool) siga intacta y el reemplazo de “Nathan” –a cargo de Roman Griffin Davis (Jojo Rabbit)– no disguste, la continua repetitividad en la cual los coloca la trama y su nulo desarrollo progresivo lastiman el impacto emocional de su odisea.
A pesar de estas disparidades y varios errores de continuidad, Greenland 2: Migration cumple como “película de enero” y sirve pa’ pasar el rato, pero como secuela de una de las entregas más buenas y underrated dentro del catálogo de Butler, aunque bienintencionada, decepciona con su superficialidad y por devolvernos “menos” contando con “más”.
Psdt. Gerard, papi, tranquilo. Un pequeño traspié no define quien eres y en CINE DE CACO seguimos siendo fanáticos del eterno “Rey Leónidas”.




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